Aforismos sin ismos (pareados cabreados)

En tierra baldía
no crece la espiga.

Con agua bendita,
simiente podrida.

Las manos vacías,
son la muerte en vida.

La obediencia debida,
voluntat vencida.

La apresurada huida,
laberinto sin salida.

Levanta la vista
a la luz del día.

Rompe la mentira
de la ideología.

Encierra a la jauría
en su sucia guarida.

Pon la utopía
en tu punto de mira.

Tú eres el guía
de tu propia vía.

quarto
La fiumana (Il quarto stato), 1895-96. Giuseppe Pellizza da Volpedo

No tengo ni idea

Hay tantas preguntas sin respuesta
que tenemos que convertir en respuestas
las preguntas mismas.
Inferir de ellas verdades como templos,
templos de la ciencia,
en cuyas naves infinitas
ceremoniar el sacrificio de las hipótesis,
grandes ideas con patas de caballo,
con cabeza de caballo, con ojos de caballo.
Mejor eso que errar en la respuesta
y no digamos que cualquiera encuentre respuesta a su pregunta.
Los sacerdotes ofician ahora el rito en silencio,
enmedio de un atrio iluminado por el rayo solar del solsticio.
– Oye, ¿tu madre te concibió con placer?
– Pues no tengo ni idea.

dark
Dark city. Alex Proyan, 1998
cinemaadhoc.info

 

Pla de Boet

Nacen flores entre el estiércol
en los pastizales abiertos del valle.
Zumban enjambres de insectos
alrededor de las vacas que pacen indolentes.
Buscamos una sombra entre los ralos pinos
que motean la hierba del prado herido por el río.
Un tajo abierto a cuchillo en la tierra encharcada.
Sobre una roca que aflora del suelo,
nos sentamos y comemos nuestro almuerzo,
deprisa, antes de que se nos llene la boca de moscas.
Luego seguimos nuestro camino por el valle,
pisando las flores entre el estiércol
y sólo oímos el agua del río
sobre el chapoteo de nuestros pasos.

boet
campinglabordadelpubill.com

 

Sinapsis (a Leopoldo María Panero)

S’insinua la lluna, o és el sol?
amagat darrera d’una congesta de núvols.
Un cercle disminuït al cel, o és a la terra?
difuminat contra uns nimbus de tempesta.

Tot es veu tèrbol, des de la garjola humida
de barrots rovellats intravenosos.
Les sinapsis col.lapsades pels miàsmes citostàtics,
xipolleig en la foscor de la cel.la.

Alguns moixons canturrejen desvariejos des de les antenes,
d’altres beuen aigua del riu.
Els esgarips dels gavians estripen els bromalls de complaença
i si cal, algun passerell inoportú.

L’astre traïdor esquinça el vel dels estrats
contra les parets cranials
i atauba una mica més el paisatge abismal i profilàctic
del jardí clos, a l’hora del pati.

panero
elcorreo.com

La pertinaz sequía

Moriremos en blanco y negro
sobre la tierra resquebrajada,
la boina calada hasta el cogote
y mirándonos las alpargatas.

Nuestras costillas marcadas
bajo un pellejo quemado,
los surcos en nuestros rostros
tan yermos como los campos.

Sin lágrimas en los ojos,
sin recuerdos ni esperanzas
y en las gargantas resecas
sólo el vino y la rabia.

Moriremos como vivimos,
con el miedo en las entrañas,
amarrados a la estaca
de esta miserable España.

sequia
Réquiem por un campesino español (1985)
Pel.lícula de Francesc Betriu sobre la novel.la de Ramón J. Sender

 

Madrugada en la Plaza de la Paja

El visillo se hincha con el aire de un pasillo dormido,
los barrotes del balcón detienen su vuelo,
hierro negro sobre verde hilo, el domingo en la Plaza de la Paja.

Todavía resuena en el silencio de la madrugada,
el barullo de las terrazas de la noche pasada.

Sólo los viejos olmos permanecen despiertos
y un gato se despereza en el quicio de una ventana entreabierta.

Consigo levantarme de la silla de aluminio,
aterido de frío, preguntándome cuál será tu apartamento.

Buscaré un quiosco abierto en la Latina
y luego volveré al Delic a leer el periódico,
hasta que bajes a desayunar o quizás a tomar un aperitivo.

paja

 

Pétalos caídos

Red Campanula
Se han marchitado las flores de tanto mirarlas.
Se han agostado los deseos incumplidos,
se acabarán secando en las almas quebradizas
y se desmenuzarán con una caricia imaginaria.

Cogeré una flor por su tallo espinoso
y haré de su corola tus labios,
escucharé el gemido de su aroma en los pétalos caídos
y su belleza perdurará por siempre entre mis dedos.

Poeta del insomnio

oniric2
Foto: Dara Scully

No puedo conciliar el sueño
con este calor sofocante
que germina una palabra
como una semilla transgénica.

Soy de esas poetas del insomnio,
preñada de trovas somnolientas,
latidos desbocados entre estrofas,
mientras la pluma dirige mi mano.

Sólo leo lo que el papel me muestra,
como un mapa que no entiendo,
me detengo en la angustia
del vacío de los verbos.

Enseguida mi pluma descubre un sendero
que baja entre suspiros,
aliento contenido entre los versos,
y se arrellana en un prado sustantivo.

Allí me encuentro durmiendo,
sobre frases ondulantes,
leves espasmos recorren mi cuerpo
a la sombra de un poema semiautomático.

Azul cian

La pluma está rota.
La tinta, derramada en el hule, es una mancha iridiscente.
Su contorno perlado avanza despacio hacia el papel
y en sus fibras dibuja lineas azules con rapidez.
Debería interpretarlo, pero sólo veo cien poemas que ya no escribiré.

 

ink
drycleaningtips.com